Epístola de la violencia
A mis 15 años nos enamoramos una amiga y yo cuando cursábamos la Escuela Nacional de Educadoras . La evidente y silenciada relación provocó las sospechas de las demás compañeras, haciendo que ella me responsabilizara, legitimando hacia mí el más vergonzoso y humillante aislamiento. Casi 3 años tuve que soportar aquel acoso, con tal de concluir mis estudios. Era la ciudad de México en 1979. En aquel momento había solo prejuicios en lugar de información , nada simulaba si quiera el respeto a los derechos humanos , quedando justificada la desigualdad , el acoso , la violencia social y familiar. Todo eso fortaleció mi miedo a vivir y mi ocultamiento . A veces me hicieron avergonzarme de mi misma por cuantas cosas “decían” que “podría hacerles”, ideas que surgían de todos los prejuicios con los que crecimos. Sentí pánico de no poder ser una mujer como cualquiera y ...