La solidaridad con los pobres no es sinónimo de justicia social.
México D.F. a 30 de marzo del 2009. En México a pesar de todas las batallas ganadas desde distintos frentes en pro de la libertad, las garantías ciudadanas y la defensa de la laicidad, recibimos las propuestas legislativas desde los púlpitos y por encima de la justicia social, confabulados por algunos integrantes de los partidos políticos y ordenes de gobierno. No ha sido suficiente ver con angustia y horror el abismo irreparable entre pobres y ricos en la República Mexicana, sino que hoy en día se les invita a todos los creyentes a continuar con un asistencialismo ancestral y que evidentemente no resuelve la problemática de la pobreza en nuestro país. Decir que debemos velar porque no les falte casa, vestido y sustento mediante la constante asistencia a los que no tienen nada, no es lo mismo que estar promoviendo la justicia social mediante políticas laborales y salarios dignos. En México, es evidente la falta de posibilidades de desarrollo, capacitación y acceso a una vida digna de l...