La alianza perversa
El principio fundador del cristianismo es una escena por demás aterradora: los judíos pactan con el poder romano la crucifixión de Jesús de Nazaret como consecuencia de su alborotadora presencia, que incitaba a la sociedad de su tiempo a cuestionar las normas. Eso habría de justificar aquel castigo ejemplar , que dejara constancia pública a cualquier persona subversiva, restándole interés en repetir tanta osadía. El gran pecado de Jesús era caminar entre las multitudes compartiendo con las personas pobres y oprimidas de su tiempo, llevándoles esperanza y enseñanzas capaces de devolverles la dignidad y hacerles iguales y semejantes La iglesia se valió del poder gobernante para anular del escenario a ese alborotador social, dejando exhibida la relación entre Estado-Iglesia y sus entretejidos alcances de control . La alianza perversa ha permanecido a través de los siglos, con la evidencia histórica mostrada e...