El Mundo en tu mano. Por Judith Vázquez
Los tiempos han cambiado para la humanidad entera; en el siglo pasado el inicio de la tecnología celular estaba marcado por la integración de un dispositivo de comunicación telefónica que podía llevarse a cualquier a cualquier parte y era posible entablar una comunicación directa e instantánea; fue una incorporación tecnológica a la vida, sin vuelta atrás. Los costos para adquirir esos dispositivos inicialmente eran elevados, pero con el tiempo, fueron disminuyendo hasta conseguir que cualquier persona, sin importar el nivel socioeconómico, ocupación o estrato social pudiera tener en su mano un teléfono celular móvil.
Sin darnos cuenta, el dispositivo móvil fue cambiando de utilidades y en la competencia mercadológica se le fueron añadiendo utilidades que, sin pensar, fueron ofreciendo sistemas de navegación mas efectivos y utilidades a través de aplicaciones que han ido desde un espejo, una lampara, lupa, agenda, directorio telefónico, álbum de fotografías, rompecabezas, juegos, buscadores, mapas de localización, traductores, acceso a cuentas bancarias, acceso a oficinas y trámites gubernamentales, etc. un mundo inimaginable de recursos y aplicaciones que dejaron al teléfono prácticamente en el olvido, pues ahora en raras ocasiones nos comunicamos por esa vía, dada la sencillez e inmediatez de las aplicaciones telefónicas como WhatsApp, Twitter, Facebook, Instagram o cualquier otra que ofrezca esa posibilidad.
Al inicio de la carrera por la venta de celulares, las empresas ofrecían un "clip"para colocar en la cintura los dispositivos móviles, y cada vez que aparecía un nuevo modelo, era preciso comprar el aditamento específico, lo mismo sucedían con el cargador y funda. Nunca imaginamos que Steve Job revolucionaría tanto a la humanidad con su iPhone el cual se colocó en una mano como extensión del cuerpo desde su aparición hasta nuestros días.
En la actualidad es común ver casi en cualquier sitio a personas con el dispositivo celular en la mano; seguimos llamándole "teléfono celular" pero, en la mayoría de veces podemos observar que las personas los utilizan para diversas actividades como: comunicarse a través de mensajes, leer noticias de manera instantánea, ingresar a las redes sociales, escuchar o ver videos, jugar, y muchas cosas más. Las personas cargan su celular en una o dos de sus manos e interactúan con el mundo digital con mayor frecuencia que con el mundo que les rodea. El celular tiene las funciones de diversos dispositivos en un mismo aparato y casi para cualquier situación. Hoy escasamente recordamos los teléfonos de nuestras personas cercanas porque tenemos en la mano la agenda telefónica y con un sencillo movimiento podemos marcarles sin tener que ver el número al que llamamos; también hoy podemos congelar casi cualquier instante de la vida a través de la cámara del dispositivo y conservamos la historia gráfica de nuestras vidas a través de la misma memoria de nuestros celulares; podemos llegar a cualquier sitio gracias a los mapas de localización y guía de ellos y tenemos una enciclopedia sin límites a través de los buscadores que nos responden casi a cualquier pregunta que podamos hacer. Lo cierto es que el dispositivo móvil nos ha facilitado de muchas formas la vida, nos ha hecho ocupar menos tiempo y esfuerzo para otras cosas, nos ha aproximado a personas, lugares y cosas para reencontrarnos, conocer y obtener casi todo, siempre y cuando tengas dinero si es que ese acceso tiene un costo.
Hoy podemos decir que ese dispositivo móvil, que también incluye un teléfono, es un instrumento que hasta nuestros abuelos ocupan. Hoy un dispositivo móvil puede ser un teléfono celular, una tableta, una computadora personal y algún otro.
Por algún tiempo, las generaciones mayores se resistieron a usar el celular porque es pequeño y la vista ya no alcanzaba para ver lo que proyectaba la pantalla también era complejo saber como cambiar de una aplicación a otra o el manejo de ellas no era sencillo y era necesario comprender lo relacionado a la conexión de internet. Wi-Fi, Bluethooth etc. Tal vez esa resistencia de las generaciones mayores fue superada luego de la pandemia de los últimos años, en donde las redes sociales y los dispositivos móviles fueron de mucha utilidad en medio del aislamiento social provocado por la pandemia provocada por el Covid-19 y se introdujeron de manera colectiva con una utilidad inimaginable pues se volvieron las ventanas de información y comunicación global, fueron el lugar de conciertos públicos, los noticieros, el lugar de reuniones familiares y de amigos, el único aparato que nos acompañó, con el que jugamos, estudiamos y trabajamos; se volvió una forma de acceder a productos, servicios y personas sin límite y casi cualquier persona ha tenido un dispositivo de éstos frente a su cara o entre sus manos.
Es preciso reconocer que la utilidad del dispositivo móvil es, por el momento, irremplazable e insustituible. Tal vez es la justificación del porque la mayoría de los usuarios hemos cedido una de nuestras manos para portarlo pues hoy es un instrumento de trabajo, estudio, contacto, comunicación, etc, además de un teléfono; se ha convertido en parte de nuestra creatividad, nuestra memoria, nuestro entretenimiento y en la gran mayoría de las ocasiones en nuestro principal distractor en tiempos de tránsito o espera.
Las imágenes cotidianas con las que nos encontramos en muchos lugares de reunión humana, seguirán siendo parecidas:seres humanos aislados, en medio de multitudes, con la mirada puesta en el dispositivo móvil y el dispositivo seguirá ofreciendo posibilidades electrónicas para la vida. Tendremos que aprender a estar interconectados pero aislados del mundo humano que nos rodea. Aceptar la incorporación del dispositivo a nuestra realidad en todas las dimensiones ha significado una apertura a un horizonte que no pudimos haber previsto y quienes por cualquier razón, se no lo usan, hoy serán los aislados del mundo interconectado a través de un dispositivo móvil.
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